ECO FOSIL

2010/10/04

MISIÓN INTERNACIONAL TOMA RADIOGRAFÍA DEL FONDO OCEÁNICO CHILENO DESPUÉS DEL MAREMOTO


Fuente EL MERCURIO (04/10/2010)
http://diario.elmercurio.com/2010/10/04/ciencia_y_tecnologia/ciencia_y_tecnologia/noticias/C40135E1-3BC6-4BC7-9A20-F6BE7B7A9731.htm?id={C40135E1-3BC6-4BC7-9A20-F6BE7B7A9731}

Investigadores ya instalaron una red de 30 sismómetros para medir las réplicas. También analizarán volcanes submarinos y la vida extrema asociada a las emanaciones submarinas de gas metano. 

Richard García

Biólogos, geofísicos y vulcanólogos forman parte de la tripulación del buque científico alemán "RV Sonne", que está mapeando las condiciones del fondo marino frente a Chile tras el maremoto de febrero.

La embarcación, que pertenece al Instituto Leibnitz de Ciencias del Mar (IFM-Geomar), ha estado navegando por la zona desde el mes pasado realizando diferentes misiones. Una de ellas fue la instalación de 30 sismómetros entre Valparaíso y Concepción, la zona de ruptura del maremoto de febrero, los que servirán para mapear las réplicas que se produzcan hasta diciembre.

Según indicó Peter Linke, jefe científico del "RV Sonne" en un reporte de la misión que se publica en la web, una de las tareas es desarrollar cartografía de alta resolución del fondo marino. "A través de ella y un bien definido muestreo en el talud continental podremos calcular si existe peligro de deslizamientos submarinos, que pueden también ser una causa de maremotos", dijo.

La principal herramienta para esa tarea es el robot submarino ROV Kiel 6000, que es capaz de alcanzar hasta los 6 mil metros de profundidad.

Entre los científicos también va como observador nacional el biólogo marino Francisco Valdés, quien le reporta todas las novedades de la misión al doctor en oceanografía y académico de la Universidad Católica del Norte, Javier Sellanes. "Se trata de una expedición multidisciplinaria que tiene objetivos que van más allá de los efectos del maremoto", precisa Sellanes.

Antigua erupción

Es así como el plan de los vulcanólogos es sacar testigos (muestras) de sedimento del fondo marino de 12 metros de largo para conocer el historial de erupciones volcánicas en la zona. Los sedimentos van archivando información de lo que ocurrió en el pasado.

La semana pasada ya obtuvieron una muestra a la altura de Santiago que contiene restos de ceniza de 300 mil años atrás, los que podrían haber sido arrojados por una gran erupción del volcán Maipo.

Otro grupo está abocado al estudio de la geoquímica de la zona, especialmente los gases y fluidos que emanan desde el lecho marino, como el gas metano y su relación con el sistema de subducción, es decir, el mecanismo por el cual la placa de Nasca penetra bajo el continente generando sismos.

Sellanes espera con particular interés los reportes de Valdés sobre las formas de vida asociadas a las zonas de filtración de metano. Es una fauna muy distinta a la del fondo oceánico común.

Junto al gas mismo viven bacterias extremófilas, es decir, que soportan condiciones extremas. En este caso tienen como fuente de energía al mismo metano y ácido sulfhídrico que sintetizan tal como las plantas emplean la luz del sol para obtener energía. "Es más, la vida de ciertas almejas y gusanos gigantes está basada en estas bacterias. Estos organismos tienen sistemas digestivos atrofiados. No se alimentan como nosotros, sino que tienen como sustento lo que las bacterias les provean", dice Sellanes.

Las filtraciones de metano tienen lugar entre los 300 y 1.400 metros de profundidad.
 

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